Control del sangrado digestivo

El sangrado digestivo se puede detectar por vómitos con sangre, deposiciones mélenicas (heces negras por sangre coagulada) o por la eliminación de sangre roja por el recto.

La detección del punto de sangrado puede ser difícil pero con la ayuda de tecnólogia de última generación y revisiones sistemáticas se puede detectar y muchas veces controlar el sangrado con técnicas endoscópicas mínimamente invasivas.

Para el control del sangrado digestivo por úlceras sangrantes actualmente se recomienda tratamiento endoscópico combinado de inyección de sustancias hemostáticas con electrofulguración con sonda bipolar o con colocación de clips.

Existen métodos de control de sangrado específico para cada enfermedad, los más utilizados son el polvo hemostático, electrofulguración con argón plasma y ligadura con bandas elásticas.

Procedimientos